Catedral Metropolitana de Buenos Aires
Es un honor inmenso y una profunda alegría para toda la comunidad diocesana y el pueblo argentino darle la bienvenida a esta Catedral Metropolitana de Buenos Aires, dedicada a la Santísima Trinidad. Nos encontramos en el corazón mismo de la patria, frente a la histórica Plaza de Mayo, en este terreno sagrado trazado en 1580 por Juan de Garay. Esta catedral custodia más de cuatro siglos de fe y de historia argentina, con su majestuosa fachada neoclásica de doce columnas que evocan a los apóstoles y un relieve superior que nos invita cotidianamente a la unidad y a la reconciliación entre hermanos.
En el interior de este templo, el arte sacro barroco y la devoción popular se entrelazan de manera única con la memoria cívica de la nación. Aquí descansa en oración permanente el Libertador General José de San Martín, custodiado por sus Granaderos a Caballo, mientras sus naves albergan también valiosos símbolos de diálogo ecuménico, memoria y respeto interreligioso. Además, para esta comunidad, esta casa guarda una resonancia espiritual entrañable por haber sido el lugar donde el Cardenal Jorge Mario Bergoglio ejerció su ministerio episcopal y pastoreó a Buenos Aires durante quince años antes de su elección como el Papa Francisco.
Hoy, al recibir su visita en esta iglesia madre, renovamos con alegría nuestro compromiso de fe, caridad y fraternidad. Le agradecemos profundamente su presencia en nuestro suelo y pedimos a la Santísima Trinidad que guíe sus pasos y bendiga su misión al frente de la Iglesia universal. ¡Bienvenido a la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, Santidad!

Comentarios
Publicar un comentario